¿De qué va todo esto?

Sencillo. Me gusta leer, pero me encanta escribir. Pienso que es una forma de relajarse y expresarse donde nadie nos puede callar.

Son mis crónicas, reseñas, escritos, pensamientos de los libros que he leído. Intentaré subir uno cada semana.

Estoy en proceso de escribir, así que los comentarios son totalmente apreciados. Me considero un "escritor estúpidamente apasionado".

El punto de todo esto es sientas lo que yo sentí al leerlo e imagines los pasajes como yo lo he hecho. ¡Que leas el libro!

miércoles, 24 de agosto de 2016

Reseña de Recursos Humanos por Antonio Ortuño

¿Futuro? Espero que no...
Título: Recursos Humanos
Autor: Antonio Ortuño
Editorial: Anagrama
Género: Ficción, Ficción transgresora
País donde sucede: México
País de origen del autor: México
Páginas: 177
Días para acabarlo: 3
Calificación personal: 3/5

Previo: Godinato y sus efectos guerrilleros en el prójimo

Casi casi podría asegurar que cada día menos personas están felices con sus trabajos de Godínez (oficinista). ¿Por qué? Porque son una mierda. ¿Cómo lo sé? Hay ligeros destellos de inconformidad general en la población. No estoy diciendo que todos los trabajos de oficinista apesten, pero la mayoría tienen rasgos que desquician a la gente… tal vez desquiciar no sea la palabra idónea, pero es la primera que se me viene a la mente.

El punto aquí, es que la gente llega a un grado de exasperación que terminan por renunciar, suicidarse o simplemente adormecerse –aquí la peor forma de morir en vida, ser un zombi laboral–; pero existen algunas personas –que se creen tocadas por dios– que se vuelven pequeños comunistas laborales, o algunos más extremistas que me gusta llamar guerrilleros Godínez. La sutil diferencia –como en el comunismo y el socialismo– es el impacto que cada postura tiene, y sobre todo hasta donde quiere llegar. Por ejemplo el comunista laboral es todo amor, hasta que consigue lo quiere, cuando consiga un ascenso devorará todo lo que se encuentre a su paso, incluso a aquellos que lucharon fervientemente por una igualdad laboral, corbata a corbata. Con respecto a los guerrilleros Godin, ellos quieren destruir todo el sistema capitalista –pero comen en McDonald’s–, tienen las ganas, las personas y los pensamientos, pero no tienen ni puta idea de cómo hacerlo y es ahí donde radica su enojo con la vida, el trabajo y sus clientes. ¡Malditos comunistas Godínez ardan en el infierno capitalista!   

¿Cómo lo conseguí?

Me enteré del autor cuando venía escuchando el radio, el libro que se promocionaba era “El rastro” (el cual ya compré). Al buscar en Goodreads más del autor, su libro “Recursos Humanos” me llamó la atención, y cuando leí la descripción supe que tenía que leerlo a la brevedad. Acudí a la librería más cercana de mi casa, y me lo llevé con un pequeño descuento.


Un poco acerca del autor…

De origen mejicano, pero de padres españoles y oriundo de la Ciudad de Guadalajara. “Recursos Humanos” fue finalista de un premio de novela en el 2007, el cual no ganó. Antonio ha publicado un par de novelas, y compilado de cuentos. Parece que habrá un poco más de él en este blog… próximamente… o próximamente no.


Reseña

Gabriel Lynch trabaja como supervisor para una imprenta, y su puesto principal funge en como poder economizar los gastos de tinta y papel. Cuando la posición de gerente queda disponible, él se hace ilusiones en poder ocuparla, y salir de su crisis económica, pero los “mandos superiores” tienen otros planes, y ponen a un junior recomendado, Mario Constantino. Esto por obvias razones no es del agrado de Lynch e ideará una forma de derrocar a su jefe… incluso si tiene que recurrir a métodos guerrilleros.

En toda la obra, se mezclarán personajes, desde oficinistas hasta fauna de bares de mala muerte, pasando por el resentido social hasta el conformista que no le importa sufrir explotación laboral. ¿Podrá Lynch derrocar a su jefe y a qué costo? ¿Qué sucede cuando alguien lee de forma repetitiva el manual del guerrillero moderno? ¿Lynch tendrá el valor suficiente o será un resentido más con las oportunidades nada equitativas de este país?


Opinión

Había grandes expectativas de este libro, la sinopsis me enganchó totalmente, al grado de querer comprarlo a la brevedad. Leí un par de comentarios/reseñas en Goodreads, y se generó una duda en mí, por eso decidí empezarlo a la primer oportunidad. El principio me agradó bastante, es justo como lo imaginaba… pero conforme a transcurrió la historia, se desinfló. Los personajes perdieron credibilidad, pero sobre todo no llegué a comprender la motivación del personaje principal. No me parecía verosímil. Además hubo un punto personal que no logré separar y fue que todo el ambiente oficinista me recordó a “¿Te veré en el desayuno?” el peor libro que he leído este año.

Hubo un personaje que me agradó, y lo salvó de dos estrellas, y fue Verónica. Una oficinista que guarda varios secretos y pasiones, ella casi llega a ser ninfómana, ya que colecciona amantes por el simple hecho de poder hacerlo. Ella es la vela salvavidas que no permite que este barco comunista se hunda.

Las ediciones de Anagrama no son lo mejor del mundo, pero al menos tiene títulos interesantes… o que al menos prometen. Con respecto a la narrativa del libro, las descripciones se me hicieron pesadas, y aunque los monólogos que mantiene el personaje principal tienen chispa, son cansados a los minutos de leerlo. La historia recae en los personajes secundarios, y son ellos la que la salvan, por ejemplo Constantino, me hubiese encantado leer más de él, y no solo el punto de vista de Lynch, el autor tenía para más y lo dejó. Incluso las escenas de sexo me parecen demasiado forzadas.

Al final todo se reduce a la gran interrogante de… ¿por qué Lynch hace lo que hace? ¿Para quedarse por el puesto? ¿Por ser un resentido social? ¿Para transformarse en lo que promete destruir? Es algo predecible. Un libro para Godínez comunistas que sueñan destruir a la tiranía laboral… pero no saben cómo. Detestablemente el libro me desilusionó montones, y no llenó ni la mitad de sus expectativas.

Todos somos contratados por Recursos Humanos, y al final todos somos despedidos por Recursos Humanos…

Citas

"Amo a la empresa y no: aprecio la gerencia con que se me ha recibido y a la vez deseo que el edificio se hunda."

"Un resentido sólo pide trabajo por dos razones: para que no se lo den y quejarse o para que se lo den y quejarse más."

"Algo hay en mí que responde al ideal de autosuperación que cada empresa cacarea a sus esclavos. Prefiero trabajar a no hacerlo; prefiero contar con poco dinero que no contarlo en absoluto. Prefiero la ropa barata que los harapos. Pero de cualquier forma odio. "

"Revisé su identificación. Lizbeth Fernanda Ramírez Flores. Qué mierda de nombre. Todo un augurio de putería."

"Cuando tu mejor experiencia erótica sucede con una puta incestuosa, tu vida no ha sido la que esperabas."

"Quién sostenga que las putas son románticas no entiende nada de las putas ni del romanticismo. O entiende más de lo que hago yo."

"Las oficinas procuran la desgracia sentimental de sus empleados porque saben que un esclavo feliz, con intereses eróticos fuera de lugar, tratará de largarse lo más pronto posible. En cambio, la tragedia romántica hace que un trabajador se aplaste en su silla. Se concentre en sus labores y extienda su jornada en busca de olvido."

"El amor existe, como negarlo. Sólo que, al menos en su variante más aguada y fervorosa, es como una bestia hambrienta de carne a la que no es posible mantener saciada todo el tiempo. Y que no apetece nunca la misma carne."

"No soy feliz. Nadie puede sostener, honradamente, serlo. No soy feliz porque he hecho depender mi felicidad de la fortuna de mis amoríos con un monstruo."

"Quiero un animal como yo, uno que muerda al primero que se asome a su jaula y aproveche para escaparse."


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