¿De qué va todo esto?

Sencillo. Me gusta leer, pero me encanta escribir. Pienso que es una forma de relajarse y expresarse donde nadie nos puede callar.

Son mis crónicas, reseñas, escritos, pensamientos de los libros que he leído. Intentaré subir uno cada semana.

Estoy en proceso de escribir, así que los comentarios son totalmente apreciados. Me considero un "escritor estúpidamente apasionado".

El punto de todo esto es sientas lo que yo sentí al leerlo e imagines los pasajes como yo lo he hecho. ¡Que leas el libro!

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Reseña de La octava plaga de Bernardo Esquinca

Título: La octava plaga
Autor: Bernardo Esquinca
Editorial: Zeta/Ediciones B
Género: Novela Negra, Thriller, Policiaco
País donde sucede: México
País de origen del autor: México
Páginas: 242
Días para acabarlo: 3
Año de publicación: 2011
Calificación personal: 4/5
Previo: La novena plaga…
 
Nunca he sido muy religioso, tampoco me he sentido atormentado por las falacias que prometen, ni las buenas (paraísos y edenes) ni las malas (tormento eterno, plagas); el simple hecho es que el cielo –o el infierno– está aquí en la Tierra con todos nosotros, así que el verdadero castigo estaría aquí. No recuerdo si es un versículo, una escritura o una simple película bíblica de la infancia, en la que Moises –correcto, el tipo del bastón que podía transformarlo en serpiente y abrir el mar– amenazaba al faraón con cubrir Egipto con plagas devastadoras si no dejaba libre a los esclavos. No recuerdo en qué plaga el faraón sucumbió ante las exigencias del mago del bastón, pero funcionó (los judíos peregrinaron por varios años después). Y aunque tampoco recuerdo los tipos de plagas a ciencia cierta, creo que la plaga faltante seriamos nosotros mismos: los humanos. Nosotros somos la última plaga, la plaga que devora todo a su paso, deja basura y acaba con sus hermanos de sangre. Si te pones a pensarlo detenidamente es verdad. Nosotros creamos guerras, creamos hambruna, creamos muerte y nos regocijamos de la sangre del otro. Este mundo, este país, esta ciudad e incluso yo mismo seré azotado por la novena plaga y no quedará nada. ¿Soné demasiado bíblico?
 
¿Cómo lo conseguí?
 
Me enteré de una promoción en mi cadena de librerías del libertador de India, había ciertas ediciones con descuento, así que junte los últimos vestigios de mi quincena y compré este ejemplar a un súper precio. Además compré “Tenebroso” (reseña que estará leíble el próximo miércoles).
 
 
Un poco acerca del autor…
 
Por fin le tocó el turno de volver a Bernardo Esquinca al blog, no pasó tanto tiempo. Decidí comenzar con la serie del reportero Casasola, después me daré la oportunidad para leer sus cuentos, y otros de sus libros. Creo que seguirá habiendo bastante de él aquí.
 
 
Reseña
 
El escritor de notas culturales apellidado Casasola, pierde su trabajo gracias a un recorte global, es entonces que tiene que mudarse al departamento de nota roja. Al principio el cambio le es demasiado imponente, y su compañero Verduzco no es el mejor mentor para incursionar al departamento de la sangre y las vísceras. Casasola además de lidiar con el nuevo trabajo, deberá encarar a su ex mujer, también redactora en el mismo periódico que él.
 
Cuando un misterioso asesinato sale a la luz en un motel de paso, los reporteros de nota roja verán su jugosa primera página. Los asesinatos comenzarán a surgir, pero hay algo extraño en ellos, tienen una constante, que pronto relacionaran con “la asesina de los moteles”…y con los insectos.
 
A través del retrato de una novela negra mexicana, con tintes de horror, suspenso y hechos extraordinarios se presenta “La octava plaga”, el inicio de la serie Casasola; donde los insectos juegan un papel más importante que el de una plaga, y los demonios personales siguen estando al acecho… incluso cuando se tratan de tu ex esposa. ¿Podrá Casasola resolver el misterio de la asesina de moteles o será otra víctima de la asesina de los moteles?
 
Opinión
 
La última (y primera) vez que leí a Esquinca me quedé con un muy buen sabor de boca. En esta ocasión fue diferente, no sé cuántos libros (en general) hayan pasado desde Carne de ataúd, pero sí hay una diferencia de escritura. Lo peor del libro es que sabe cómo algo superficial, y común; el autor falla en querer profundizar en algunos temas y sabe más anodino que antes. Casasola no logra generar empatía… y ahí se queda, en el limbo de la apatía y la admiración.
 
La narrativa es bastante digerible, y la novela se puede leer sola. Me gustó la estructura que mezcla la historia normal, los intervalos de sueños y los intervalos de memoria. Tal vez por este motivo el autor no puede profundizar más en sus temas. El punto es que la historia sabe totalmente a novela negra mexicana (no puedo definirlo) pero sabe a algo previamente “masticado”.
 
La cuestión aquí es que es novela negra mexicana, común y corriente, con la misma fórmula de antes, no niego que tiene destellos que me gustaron, los sueños, la descripción, incluso la premisa misma se me figuró novedosa… aunque repito, se quedó en la capa de arriba, jamás profundizó. Toda la novela transcurre con 3 estrellas, pero el cierre le otorgó 4.
 
Los personajes son bastante mexicanos, el reportero que tiene que dejar su trabajo por uno peor, el reportero experimentado que se sabe todas todas aunque sea por malas maneras, un fotógrafo que le dará picardía a la historia, la ex mujer que sigue presente, y la asesina del motel.
 
Aunque a mí no me pareció lo mejor de él, lo seguiré leyendo. Ya estoy buscando la segunda parte, ¡ánimo, nos pudo haber ido peor!
 
¿Estamos preparados para la novena plaga? ¿La décima? ¿La veinteava?

Citas

"Mamadas. En la nota roja está la esencia de la buena escritura: se necesitan entrañas pero también tener los huevos bien puestos."

"¿Por qué los atropellados nunca usan los puentes? ¿Por qué siempre tienen tanta prisa? Y, sobre todo, ¿por qué pierden los zapatos?"

"Cuando él pensaba en los años que pasó al lado de ella, se daba cuenta que siempre existió una tercera persona. Un amigo o conocido que se acercaba a ellos y que terminaba irremediablemente enamorado de ella."

"¿Qué quedaba tras la disolución de un matrimonio? Un montón de costumbres y manías inútiles."
"Cuando uno se casa suele creer que amará a la misma mujer toda la vida, de hecho la promesa que se hace en el altar es hasta que la muerte nos separe, pero en realidad lo que debería decirse es hasta que la otra mujer nos separe."

"La única función de los sueños es recordarnos que el mundo real es igualmente incomprensible."

"Nadie puede escapar de esta ciudad aunque se vaya de ella, se dijo. La llevaría consigo, le acecharía a la vuelta de la esquina, le perseguiría en sueños." 

No hay comentarios:

Publicar un comentario